Posteado por: Fernando A | Octubre 27, 2009

3 semanas

Han pasado ya más de tres semanas desde que comenzó mi aventura alemana y en todo este tiempo ahora es cuando empiezo a poder parar un poco para analizar lo que ha sido y lo que va a ser.

La primera semana era casi utópico pensar en que podía hacer algo que no fuera la Orientation Week. Todo el tiempo estaba ocupado en actividades para los estudiantes extranjeros. Que nos llevaran de la mano a todos sitios me ayudo a conocer mucha gente, la universidad y la ciudad.

Esta primera semana también salí mucho, ya que hasta la semana pasada no hemos empezado las clases.

La segunda semana también fue un lío para mí con la visita de mi padre. La verdad es que hicimos muchas cosas juntos pero también fue bastante comprensivo y pude quedar de vez en cuando con los demás Erasmus. El miercoles de esa semana conocimos a Ramón.

Ramón es primo de una amiga de mis padres y vive aquí desde hace 35 años, toda una vida. Nos enseñó Bad Zwischenahn, donde comimos anguila ahumada, nos llevó a su tienda (es restaurador de muebles), nos invitó a cenar y después nos hizo un tour en coche por Oldenburg. Un día genial.

Los tres días sguientes estuvimos en Londres. Para mi no era la primera vez, pero creo que mi padre disfrutó mucho de su visita. Hicimos muchas cosas interesantes en las que casi siempre estaba presente algún tipo de cerveza. La verdad es que estuvo bastante bien y fue una experiencia distinta.

Mi padre se marchó el domingo 18, dejandome mal sabor de boca ya que pienso que a veces no soy lo tolerante que debiera con él, y le largo muchas broncas por tonterias. Me costó un par de días adaptarme de nuevo a la soledad.

La semana pasada se me pasó volando ya que empecé las clases y eso. Lógicamente soy como un mueble en clase, ni me entero, ni pregunto, ni me muevo. Espero adaptarme pronto al ritmo de las clases ya que algunas no las veo demasiado complicadas.

El sábado pasado hicimos nuestro primer viaje turístico, fue a Bremerhaven, que está en la costa, en el mar del norte. No es ni de lejos como Oldenburg, es como muy industrial y lo más bonito es un centro comercial enorme con “forma” de barco. Menos mal que íbamos todos juntos y eso nos amenizó el día.

Esta semana ha empezado bien. Ayer tuvimos la fiesta de la caja, que terminó a eso de las 23, ya que hoy había clase. La fiesta de la caja es porque Estefania (chica española de Erasmus) ha tenido muchísimos problemas con una caja que le enviaron sus padres desde España con cosas variadas. Ha tardado casi mes y medio en tenerla al fin, después de pelearse varias veces con los funcionarios de correos aleman.

Hoy tengo cita con mi coordinador a las 17 en su despacho, que no está en ninguno de los campus. Creo que me iré a eso de las 16 ya que no me fio ni un pelo y no quiero perder la cita.

Yo estoy bien, me encuentro genial pero muchas veces no me atrevo a parar para no tener que pensar lo que dejo en España. No todos los días uno está con el ánimo arriba pero tiene que tirar hacia delante.

Espero que en estas semanas de rutina, la estabilidad llegue por si sola y me permite establecer más a menudo comunicación con la familia y tal.

Esto ha sido un resumen muy muy breve de lo que está siendo mi estancia en Alemania, ahora que tengo más tiempo puedo escribir con más tranquilidad.

Un abrazo a todos, estamos en contacto.

dos grandes amigos en el British Museum

que bicho más feo

 

 


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